hola hermanos de dos o mas patas alas y aletas


Olas de frío, olas de calor, sequías severas o lluvias torrenciales… Durante los últimos años los fenómenos meteorológicos extremos parecen haberse intensificado a lo largo y ancho del planeta. Las señales de alarma han saltado y toda la atención se centra en el llamado cambio climático. ¿Realmente el clima de la Tierra está cambiando?

Como ya sabemos o al menos intentamos saberlo, el planeta Tierra pende de un delicado equilibrio climático que permite la existencia de vida tal como la conocemos. El clima –condicionado por diversos parámetros- no es, sin embargo, inmutable. Ha variado a lo largo de millones de años. Sin ir más lejos, en estos momentos el globo disfruta de un período interglaciar de temperaturas suaves, a diferencia de hace miles de años, cuando una capa hielo cubría la Tierra desde los polos hacia el Ecuador. El cambio en el clima es normal y puede tener un origen natural (erupciones volcánicas, modificaciones de la órbita terrestre, etc). En las últimas décadas se han sucedido signos de que el equilibrio se está rompiendo. El cambio del clima parece acelerarse con un aumento de la temperatura global del planeta. La causa no sería natural. Un elemento externo -la intervención del hombre- concentra el debate y parte de los análisis.

Hoy en día se da por sentado –excepto en algunos círculos escépticos- que el planeta está sufriendo un calentamiento. En 1988 el científico de la NASA James Hansen apuntaba por primera vez esta cuestión en un entorno político, el Senado americano, advirtiendo de los posibles efectos devastadores de un cambio de las temperaturas producido por la mano del hombre. En 2001, el IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático), dependiente de las Naciones Unidas, publicaba un estudio donde se constataba no sólo que el sistema climático "estaba cambiando en una escala global y regional respecto de la era preindustrial, sino que algunos de esos cambios se debían a actividades humanas". Los datos analizados por el IPCC arrojaban conclusiones contundentes: la década de los 90 había sido las más calurosa desde que se tenía registros de temperaturas (1868) y el año 1998 se situaba en el punto más alto. El termómetro había aumentado entre 0,2 y 0,6 C a lo largo del s.XX, mientras que las proyecciones, según diversos escenarios, pronosticaban incrementos de 1,4 a 5,8 en el período de 1990 a 2100. Un estudio histórico más reciente coincidía en el diagnóstico al revelar que el s.XX fue el más caluroso de los últimos 1.200 años, sobre todo en el hemisferio Norte.

Cuando la investigación del IPCC –que se actualizará este año- vio la luz en 2001, el planeta padecía desde hacía tiempo algunos síntomas del calentamiento global terrestre. Aumentaban los días calurosos y disminuían las jornadas frías; algunas zonas del norte recibían más precipitaciones -muchas de ellas de carácter intenso- mientras que en el Mediterráneo y África se reducían, e incluso en este último caso y en Asia se agudizaban de las sequías. Otras observaciones descubrían que el nivel del mar había subido entre 10 y 20 centímetros durante el siglo, que los glaciares se estaban retirando, el mar helado del Ártico perdía extensión y grosor, mientras que algunos animales y plantas se desplazaban buscando altitudes más altas y, por tanto, más frías.

Para el IPCC estos cambios no podían explicarse sólo de forma natural. La mayor parte del calentamiento de los últimos 50 años se debía a las actividades humanas. El desarrollo industrial había disparado las emisiones y la concentración de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono, metano, óxido nitroso u ozono) por la quema de combustibles fósiles, los usos agrícolas y de la tierra. Y en los años 90 también se había batido el récord de emisiones.

Aunque tenga mala prensa, el efecto invernadero es, en realidad, esencial para la vida. Gracias a él se mantiene una temperatura agradable en la Tierra. Este fenómeno se produce al absorber la superficie terrestre la energía que llega del sol y reflejar a su vez el calor, del que los gases de efecto retienen parte en las capas bajas de la atmósfera mientras se libera otra proporción al exterior. Este flujo de radiaciones se produce de forma equilibrada: se libera tanta energía como se recibe. De esta forma, las temperaturas se sitúan en una franja benigna. Si bien el efecto invernadero es natural, la acumulación en los últimos decenios de los gases que lo producen están provocando un aumento de la temperatura media del planeta, lo que se conoce como calentamiento global.

El incremento de la emisión de estos gases tiene una relación directa con la evolución industrial, fundamentada en la combustión de petróleo, el carbón o el gas, la quema de vegetación y la deforestación. Tal como abundaba el estudio del IPCC, la cantidad de CO2 o dióxido de carbono en la atmósfera se ha incrementado un 31% desde 1750, época preindustrial, una concentración que no se había superado en 420.000 años. Otros gases de efecto invernadero como el metano, el óxido nitroso y el ozono han aumentado su presencia. De continuar con el ritmo de emisiones de CO2 a la atmósfera, las proyecciones para el año 2100 estiman un aumento de entre un 75% y un 350%, en función del escenario.

Por esta razón, una de las políticas acordadas entre la comunidad internacional –no sin detractores- es reducir las emisiones a la atmósfera. Echar el freno no supondría, sin embargo, una mejora inmediata de la situación. Parte del CO2 permanecerá en la atmósfera durante siglos influyendo en el clima y contribuyendo al incremento del nivel del mar. Lo que sí se lograría con un recorte es mitigar el calentamiento con subidas más leves de temperaturas. De esta forma, la Tierra esquivaría los escenarios más catastróficos del cambio climático.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en tlalnatzin. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s