COSMOCRACIA TOLTECA DEL SEXTO SOL-Tlacatzin Stivalet Corral


COSMOCRACIA TOLTECA DEL SEXTO SOL
Nuestra identidad cósmica, nuestro porvenir
Tlacatzin Stivalet Corral
jueves 18 de enero de 2007


Los nahuahablantes, y los hablantes de nuestras demás lenguas autóctonas, muy pronto se dieron cuenta de que mientras durara la invasión española había que guardar en sus corazones todo lo que su corazón amaba, que había que destruir todo lo visible de nuestra civilización propia. Así fue solicitado a los tenochcas por nuestro abuelo Cuauhtémoc la víspera de la entrega a los invasores de Tenochtitlan-mexihco ‘entre tuna de piedra, lugar de los mexis’: el lunes 12 de agosto de 1521 en la cuenta europea.

El inflamado mensaje que nuestro último huei tlahtohuani ‘gran portador de palabra’ dirigió a los tenochcas desde la tzacualli ‘pirámide’ donde estuvo ubicada nuestra Huei Cuauhxiccalli iixiptla ‘gran jícara del águila, su representante’, el mismo lugar en donde actualmente se yergue la "catedral metropolitana" de la ciudad de México. Al final de su alocución, nuestro abuelo Cuauhtémoc anuncia la salida de un nuevo sol, que nuevamente llegaría aquí para alumbrarnos.

Este mensaje fue trasmitido de boca a oreja a corazón hasta el presente, por algunas cuantas «cartas vivas». Esta no fue la única línea de transmisión histórica de nuestra civilización tolteca. Quizá la más conocida de las «claves» del anuncio de nuestro sexto Sol Tolteca fue la del "retorno de Quetzalcohuatl ‘gemelo precioso’", que los españoles invasores deformaron afirmando que "los indios" confundieron a Hernán Cortés con el mismísimo Ze Acatl Topiltzin ‘uno cañavera nuestro hijo amado’.

En realidad esta «alegoría» es muy otra. Al saberse que el español Juan de Grijalva navegaba por las costas anahuacas del Golfo, de inmediato relacionaron este hecho con el tránsito de Venus por el disco solar de junio de 1518, descubriendo que se había adelantado el inicio de la quinta Luna Tolteca, que ellos tenían programada para el año ze tecpatl ‘uno pedernal’ que iniciaría el 1 de marzo de 1532 del calendario juliano de los europeos. Así fue que generaron una «clave» para los no iniciados.

La anécdota en la cual se escondió dicha «clave» es muy fácil de recordar. Se dice que Quetzalcohuatl ‘gemelo precioso’ se fue al tlillan tlapallan ‘entre negro, entre color’, antes de hacerlo se auto inmoló con fuego, su corazón ardiente se elevó al cielo y se convirtió en el planeta Venus. Al leer esta «clave» se descubre que Quetzalcohuatl ‘gemelo precioso’ se refiere a nuestro «arquetipo genómico», a nuestra organización política, a nuestra forma adulta de gobierno, a nuestra «cosmocracia».

Es por esto que nuestro abuelo Cuauhtémoc completa su alocución con un «mandato»: ¡ca totlahcuiloliztzin ihuan totlamatiliztzin ma mopixquili! ‘asegurar que nuestra escritura y nuestra sabiduría se cosechen’. Al cumplir todos los actuales mexicanos este «mandato», poco a poco emergerá nuestra «cosmocracia», poco a poco empezaremos a disfrutar nuestra armonía social, nuestra armonía política, nuestra armonía económica, nuestra armonía familiar y nuestra armonía educativa.

El mensaje oculto es que nuestra «cosmmocracia», nuestro arquetipo adulto Quetzalcohuatl ‘gemelo precioso’ regresará al noveno «tránsito» del planeta Venus frente al disco solar. Este acontecimiento tendrá lugar el 8 de junio del año europeo 2012. En dicha fecha brillará nuestro sexto Sol Tolteca, tal como nos lo dejó dicho nuestro abuelo Cuauhtémoc en la Consigna de Anáhuac. Nuestros abuelos tenochcas fueron aún más allá, otra «clave» fue escondida en la religión de los invasores.

Muchos investigadores de nuestra identidad ya descubrieron el mito de las apariciones en el cerro del Tepeyacac ‘en la punta del cerro’ de la virgen española venerada en el Monasterio de Guadalupe, ubicado en la región española de Extremadura, cuya capital es Mérida, formada por dos provincias: Badajoz y Cáceres.

La imagen venerada en México fue pintada por "el indio Marcos Cipactli" y en realidad se trata de un códice, al estilo de los amoxtli ‘libro’ tolteca, imitando lo español.

La fecha española en la cual supuestamente ocurrieron las apariciones de la virgen española, el 12 de diciembre de 1531, no es otra cosa que la fecha de celebración a nuestra amada madre tierra, totlazohtlalnantzin en lengua nahua, al día siguiente del solsticio de invierno, fecha en que se celebra el nacimiento del Sol, cuyo nombre nahua alterno es Huitzilopochtli ‘zurdo colibrizado’. Al modificarse el calendario europeo, en 1582, el calendario religioso mantuvo la fecha juliana del 12 de diciembre.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en CALMECAC. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s