Nopal Oro verde


Cómo te enteraste de que había una feria del nopal en Milpa Alta?”, pregunta una joven en la pesera que lleva a los visitantes desde Tasqueña hasta ese lugar enclavado en las montañas del sur de la ciudad, más allá de Xochimilco, donde debajo de una larguísima manta a derecha e izquierda el nopali, la cactácea netamente mexicana que se hondea en el centro de la bandera sosteniendo el águila de la nación, se ofrece como un camaleón dispuesto a presentarse como Dios quiera, si es mezclada con huevos, frijoles, chicharrón, si es en escabeche, en mermelada, en tamal, en crema o champú.

“Por los anuncios en el Metro”, responden al unísono dos mujeres y un hombre con aretes en las cejas pobladas, anunciando que se terminará el domingo 25 de este mes y que no hay que perdérsela.

Después de más de hora y media de camino, la comunidad con la mayor presencia indígena y con la mayor proporción de hablantes de lenguas indígenas del Distrito Federal recibe a los citadinos curiosos, con ganas de satisfacer su paladar y sorprender su deseo culinario “con una verdadera muestra del talento de los mexicanos por estar arriba de aquello que nos venden como lo mejor en las tiendas de los del otro lado de nuestra frontera, aquí está lo que somos, y esto es lo que deberíamos de consumir y comprar”, dice Sebastián, al ganar una apuesta con su hijo Nicolás. “Durante todo el trayecto —cuenta— le he dicho que vamos a encontrar nopales en almíbar, pero me ha dicho que imposible, y mira, aquí están”.

En efecto, después de internarse por algunos minutos en ese pasillo lleno de aromas, colores, sabores, ocurrencias, de gritos en diferentes tonos donde uno canta “pásele, pásele, que se acaba la salsa, se acaba, se acaba” y otro anuncia “la oportunidad de vivir algo fuera de lo común, irrepetible e inigual, porque quedará caracterizado como un personaje de la antigüedad por tan sólo 100 pesos” al tomarse una fotografía en sepia con atuendos de la época en la que los milpanecos trabajaban en la hacienda de un amigo de Porfirio Díaz, el nopal en almíbar se vende a precios muy bajos que sustentan a las microempresas familiares de Milpa Alta, donde se produce en sus 7 mil 500 hectáreas de nopaleras cerca de 80 por ciento del nopal que se consume en México.

Son hasta mil toneladas diarias de nopal las que colocan a Milpa Alta en el primer lugar de producción a escala nacional, y es desde ahí desde donde sale el llamado “oro verde” a la República y al extranjero.

Una mujer muy bella, de edad vieja, indefinida, pasa vendiendo “la sangre de los dioses” que, dentro de un envase de Bonafont, acostadito en un diablito, se vende a 10 pesos el litro.

La mujer, de trenzas canosas hasta las caderas, ofrece el pulque y sonríe con la más diáfana de las sonrisas, y mira, con un orgullo contenido en sus ojos, a aquellos que se detienen a preguntarle por su producto, mientras Erlinda Olivos, también con lo que fuimos antes de los españoles plasmado íntegro en su rostro, hunde sus manos en una masa verde de maíz que yace en continuo movimiento en el metlatl, mientras el rodillo de piedra negra, el metlapil, explica, arrulla lo que se convierte en la tortilla de nopal sobre un enorme brasero.

¿Ximocuatli nopali, come nopal?, pregunta Erlina. “Sí”, responden Sebastián y Nicolás. Quema, devuelve Erlinda, explicando que así se dice sí en náhuatl.

Un zumbido extenso de abejas culmina por convertir el viaje a Milpa Alta en un laberinto de sorpresas, sí es pulque de nopal, pan de nopal, atole de nopal, rompope de nopal, néctar de nopal, nieve de nopal, buñuelos de nopal, nopal deshidratado, no importa, es nopal y más nopal, vestido y desvestido, el que ofrece en 100 gramos uno de los alimentos más extraordinarios de la madre tierra:

Noventa y un gramos de humedad, 0.9 de minerales, 0.1 de grasa, 1.3 de proteína y 6.7 gramos de celulosa, 20.4 miligramos de calcio, 17.0 miligramos de fósforo, 2.6 miligramos de hierro, 15.9 miligramos de vitamina C, 0.04 miligramos de vitamina B2 y 0.03 miligramos de vitamina B1.

Proviene de un arbusto con tallo ramificado de color verde, su tronco está formado por pencas aplanadas y sus flores varían del amarillo al rojo, tienen frutos de color verde, rojo o púrpura, llamados comúnmente tunas, que también son muy sabrosas y nutritivas.

Se cultiva en zonas áridas y semiáridas, se encuentra asociada con matorral xerófilo y bosques de encino y pino.

El nopal en México se cultiva en varios estados del centro del país como Morelos, Tlaxcala, Distrito Federal y el de México y ha extendido sus beneficios a muchas otras partes del mundo.

El nopal ha cobrado una particular importancia en la medicina por sus propiedades hipoglucemiantes.

Es rico en calcio, potasio y fósforo, sodio, vitamina C y fibra vegetal. Y tiene usos medicinales para la gripe, las quemaduras, las inflamaciones de la vejiga y otros padecimientos.

Además:

* Es un buen remedio contra la gastritis y los cólicos intestinales.
* Se utiliza para las afecciones de los pulmones.
* Ayuda a aliviar y curar toda clase de quemaduras, (previa autorización del médico).
* El agua de cocimiento del nopal se utiliza también como vermífugo y diurético, contra las lombrices intestinales y la inflamación de la vejiga.
* Las pencas del nopal, cortadas por la mitad y calentadas, se emplean en ciertos casos como cataplasmas para favorecer la madurez de los abscesos y descongestionarlos.
* Tiene propiedades expectorantes y antipiréticas en casos de gripe y ayuda a expulsar las flemas y a bajar la fiebre.
* Es uno de los remedios más populares contra la diabetes.

Además se están estudiando sus beneficios para la cosmetería, así que ya lo sabes: cocidos, asados con jitomate, chile y cebolla, en una rica sopa, rellenos de queso, o aprovechando sus deliciosos frutos en helados, aguas frescas y dulces de tuna, el nopal siempre debe estar presente en la dieta de tu familia

A pesar de ser un alimento básico para los mexicanos, el consumo del nopal no es muy común,
 pues sólo existen dos temporadas fuertes en las que se come más, durante Semana Santa y Navidad.
"De febrero a septiembre, el consumo baja mucho.
 Esto provoca que haya sobreproducción y en consecuencia que los precios disminuyan.", expresó
 Enrique Aguilar, director de Políticas de Abasto de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco),
 durante la inauguración de la Feria Nacional del Nopal en Milpa Alta.
Esta situación genera que el 60 por ciento de la  producción no se comercialice. Tan sólo el año
pasado, 100 nopales costaban cinco pesos; ahora el precio ha mejorado y ha alcanzado la cifra de 20.
"Son millones de pesos los que se pierden", reconoció Alfredo Rojas, presidente del comité
organizador de la feria.  Sin embargo, espera que con este evento las cosas mejoren, pues "queremos que
la gente conozca al mejor nopal del mundo, el de Milpa Alta".
La Sedeco en colaboración con el Instituto Politécnico Nacional, ya puso en marcha  un proyecto
para industrializar el nopal y aprovechar todo el excedente que no se vende para convertirlo en
medicamentos y así prevenir la diabetes.
Sin embargo, el  nopal que produce la demarcación no tiene las características para industrializarlo.
Por ello y para culminar con el proyecto es necesario que los productores cultiven otro tipo de nopales.
Para la tercera semana de mayo, se  espera que las otras especies sean sembradas en las zonas donde
actualmente se cultiva lo que no logra comercializarse, y así no poner en riesgo la producción del nopal-verdura.
 
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