pirámides de Egipto


Las pirámides de Egipto construidas hace mas de 4 000 años, son la maravilla más antigua y la única que se conserva. Sirvieron como tumba a los faraones egipcios, cuyos cuerpos momificados se rodeaban de tesoros y objetos personales. Erguidas sobre la arena del desierto, las pirámides de Egipto, esbeltas majestuosas, son algo más que un templo y una tumba. Ante ellas, y especialmente a la Gran Pirámide, se tiene la impresión de hallarse en presencia de un monumento que guarda en sus entrañas secretos trascendentales muy estrechamente relacionados con su estructura.

Como en Babilonia y en América, en Egipto las pirámides  eran templos erigidos a la gloria de un dios, templos para complejos rituales de muerte y de nacimiento, y al tiempo monumentos al conocimiento de un pueblo mucho menos ignorantes de lo que los historiadores creían. Hasta los arqueólogos más irracionalmente racionalistas se han rendido a la evidencia : en sus medidas esta reflejado el conocimiento matemático y astronómico de una ciencia incomprensible hace seis o siete mil años atrás.

Estamos, pues, frente a algo más que una tumba. En esa montaña formada por dos millones seiscientos mil bloques de piedra, acarreados y ensamblados quien sabe como, con un volumen total de más de dos millones y medio de metros cúbicos y un peso superior a los siete millones de toneladas, la Gran Pirámide es un templo religioso y científico y tal vez, sea también una tumba

2. Arte en las Pirámides de Egipto

Cuando Napoleón, viajó a Egipto, llegó a Gizeh, a las tres grandes pirámides de Keops, Kefrén y Mikerinos, que adornan la llanura, impresionó mucho al viajero, que era admirador de todas las manifestaciones de poder de los antiguos reyes.

Napoleón entregó a una serie de cálculos matemáticos sobre la cantidad de piedra empleada en aquellos edificios. Según él la piedra usada bastaría para cercar a Francia con un muro de tres metros de altura y unos 40 centímetros de grosor. El matemático Monje, que acompañaba a Napoleón, confirmó estos cálculos. Hoy se piensa que sólo la gran pirámide de Keops está formada por unos 2.300.000 bloques de piedra, que pesarán una media de dos toneladas y media cada uno. Claro que ésta es la mayor de las pirámides con 146,59 metros de altura, y en cierto modo marca el máximo desarrollo en la construcción de este tipo de tumbas, tanto por su tamaño como por la envergadura de los medios empleados en su erección.

Razón de sus construcciones

La pirámide fue pensada para tumba inviolable del soberano, destinada a la eterna preservación de su cuerpo, incorrupto por embalsamamiento, y de su ajuar funerario. Sólo de este modo se posibilitaba la residencia del alma en el cuerpo y su supervivencia en el mundo del más allá. Para proteger el cuerpo y el ajuar de eventuales saqueadores se multiplicaban las dificultades de acceso a la cámara, interponiendo toneladas de piedra, disponiendo puertas falsas, corredores ciegos, cámaras dobles, etc. Todo ello fue inútil: los saqueadores siempre consiguieron su objetivo y ya en la antigüedad las pirámides fueron violadas y robadas y pasaron a ser lo que son hoy, el símbolo de Egipto de su arte teocrático y de su sistema político. A pesar de los grandes progresos que ha experimentado la egiptología, particularmente en lo que va de siglo, es todavía mucho lo que se ignora acerca de cómo era construida una pirámide.

Para asegurar la vida en el más allá, el cuerpo del difunto debía ser conservado y habían de ser satisfechas las necesidades materiales que tuvo cuando vivía. Esta idea fue dominante y condicionó de modo decisivo la vida en todos los períodos del antiguo Egipto. Ya en la época predinástica se hacía lo posible por preservar adecuadamente el cadáver. Entonces se enterraba en hoyos rectangulares excavados en la arena, en los que a veces se disponían unas paredes de madera o de barro prensado. Junto al cadáver se disponían utensilios, armas y alimentos. Cerrada la tumba, ésta se cubría con un túmulo de arena y relleno.

Con el tiempo solía ocurrir que la arena era desplazada por el viento, desaparecía el túmulo y finalmente el cadáver quedaba expuesto a los elementos y se perdía. Para evitar este peligro, ya en la era dinástica las personas de elevada posición y los reyes se hacían construir encima del túmulo de arena, una estructura de adobe y ladrillo. La "mastaba", que debía imitar en su aspecto a las viviendas que el difunto habitó cuando vivía. Los reyes de la III Dinastía empezaron a usar la piedra para sus monumentos funerarios, pero su empleo no se generalizó en las tumbas de nobles y dignatarios hasta la IV Dinastía.

Mapas de las Pirámides de Egipto

Guiza Plano General

 

El conjunto de Guiza

La extensa meseta desértica donde se halla la necrópolis de Guiza ya se utilizo como cementerio desde los inicios de los tiempo históricos, pero consiguió su imagen típica con las grandes tumbas reales de IV dinastía.

Las enormes pirámides de Guiza identifican emblemáticamente a Egipto desde hace mas de 4.500 anos y se han convertido en uno de los reclamos mas atractivos para el turismo de todo el mundo.

Sobre la meseta de Guiza, cerca de los suburbios de El Cairo se alza el complejo funerario mas interesante del Antiguo Egipto: las Pirámides de Guiza. La gran plataforma sobre la que esta construido el conjunto monumental mide 1.500 m de norte a sur, por 2.000 m de este a oeste, y se encuentra a 40 m sobre el nivel del valle. Las tres pirámides están colocadas por orden de tamaño y antigüedad siguiendo un eje que va del noreste al sureste.

La mas antigua ocupa el borde septentrional de la meseta, la segunda se eleva al sur sobre la misma diagonal y la mas reciente se alza a continuación. La forma de la pirámide siguió una clara evolución, cuyo punto de partida se encuentra en la mastaba y que, a través de las etapas intermedias representadas por la pirámide escalonada de Dyoser, en Saqqara, la pirámide de Esnofru, en Meidum, y la Pirámide romboidal de Dahshur, conduce a las pirámides perfectas de Guiza. El monumento parece estar ligado a las nuevas concepciones heliopolitanas del destino solar del rey: ascender al cielo para reunirse con Re. La pirámide aparece como una "escalera al cielo", como cita uno de los Textos de las Pirámides.

Es el elemento principal de un conjunto que incluía un templo funerario, una calzada que comunicaba el templo alto con un templo de acogida o templo bajo, situado al pie de la meseta, unido al Nilo por un estanque y un canal, y en algunos casos se ha descubierto una pirámide anexa (con una función ritual o simbólica). El revestimiento externo de la pirámides de Guiza se conservo durante la Antigüedad, hasta que, en la Edad Media, fue arrancado para conseguir material de buena calidad destinado a la construcción de las casas de El Cairo.

Las Pirámides de Guiza se construyeron en el transcurso de tres generaciones: Queope; segundo faraón de la dinastía IV, construyo la pirámide mas monumental;

su hijo Quefren erigió la segunda y el sucesor de este levanto la tercera.

El horizonte de Queope

La pirámide del faraón Queope, llamada "Horizonte de Queope" y, posteriormente, "Gran Pirámide" por ser la mayor, no es solo la tumba y la imagen de su unión después de la muerte con Re, sino también la plasmación en un monumento colosal del gran poder que llego a conseguir el primer Estado territorial de la Historia, así como el símbolo de la supremacía del poder real sobre el clero.

La construyo Queope, el hijo de Esnofru, que, según Herodoto, reino durante 23 anos en la dinastía IV. Los lados de la pirámide están orientados hacia los cuatro puntos cardinales con errores mínimos y miden en la base 230 m. Su altura original era de 146 m, nueve de los cuales se han perdido. La pirámide cubre una superficie de 54.000.-m2 y ocupa un volumen de 2.521.000.-m3.

Se estima que esta compuesta por mas de dos millones de bloques de piedra de unas dos toneladas y media cada uno. El exterior de la pirámide estaba revestido de piedra caliza de Tura. Durante la Edad Media se extrajo gran parte de esta piedra para construir la ciudad medieval de El Cairo. El gran templo mortuorio de piedra caliza esta totalmente destruido, a excepción del pavimento de basalto negro. En cuanto al templo del valle, situado al pie de la calzada de la pirámide, ha desaparecido bajo lo cimientos del pueblo de Naslet el-Samman, aunque se encontraron algunos restos en 1.991 al realizar el nuevo alcantarillado.

La entrada original de la pirámide conduce a un corredor en rampa que, que después de atravesar la masa de la pirámide, llega a una primera cámara sepulcral subterránea, como se había hecho en todas las mastabas y pirámides anteriores. Este primer proyecto fue abandonado. La entrada actual de la pirámide conduce a otras dos cámaras funerarias superpuestas en el corazón de la pirámide. Justo antes del comienzo de la Gran Galería, un pasadizo horizontal conduce hacia una primera cámara, conocida erróneamente como la Cámara de la Reina, que no fue terminada. Al final de la Gran Galería, una antecámara muestra el camino hacia la Cámara Real. con unas medidas de 5,8 m de alto, 5,2 m de ancho y 10,45 m de largo, esta sala era la destinada a albergar la momia del faraón.

En ella todavía se puede contemplar el gran sarcófago de Queope, tallado a partir de un solo bloque de granito de Asuan. El conjunto de Queope no se limita solo a la pirámide. Al este de la pirámide se alinean otras tres pirámides secundarias, mas pequeñas. La del sur se atribuye a Henutsen, hija de Esnofru y medio Hermana de Queope; la pirámide del centro corresponde a Meritetis, y la tercera pertenece a la reina Hetepheres, la madre del rey, cuyo ajuar funerario, descubierto intacto en 1.925, es uno de los mas valiosos del Museo de El Cairo. Alrededor de la Gran Pirámide se extiende ordenadamente el gran cementerio de mastabas de la dinastías IV y V, al oeste de los altos oficiales y al este las de la familia real.

Recientemente, el egiptólogo Zahl Hawass, responsable del sector de Guiza, descubrió, al sureste de la Gran Pirámide, la pirámide satélite de Queope, cuya función estaría ligada al Ka real o con el festival de Heb Sed.

Alrededor de ella se han hallado pozos en los que había dos barcas sagradas de grandes dimensiones;

una de ellas ha sido reconstruida y se exhibe en un pequeño museo en la cara sur de la pirámide.

La Pirámide de Quefren

La segunda pirámide de Guiza pertenece al hijo de Queope, el faraón Quefren. Posee unas proporciones parecidas a las de la anterior y mantiene su altura original, ya que es la única que ha conservado el revestimiento de piedra caliza en su parte superior. Junto al templo del valle se halla la Gran Esfinge, guardiana del templo funerario de Quefren. Es la imagen del propio faraón, representado bajo la forma de león yaciente androcéfalo.

 

Micerino y su pirámide

Micerino, constructor de la tercera pirámide de Guiza, fue, según Herodoto, un faraón bondadoso y atento a la felicidad de sus súbditos, que reabrió los templos y anulo las medidas opresivas de sus predecesores. En 1837, el coronel Howard Vyse, al explorar la pirámide, encontró el nombre del rey, inscrito en ocre rojo, en el techo de una de las tres pirámides de la reinas. Así quedaron desveladas todas las dudas que existían sobre la autoría del conjunto funerario de Micerino: se confirmaba que pertenecía a este ultimo gran faraón de la dinastía IV.

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