ser viejo parte 1


 

"Escucha, esto me lo ha legado mi abuelo, me lo dijo el anciano del pueblo, me lo contó el hombre mayor…."
 
Infinidad de veces hemos escuchado palabras similares, o en algunos casos ya las hemos proferido ¿Quien puede decir que no a esta situacion? ¿Acaso alguien no ha escuchado al menos la sabia palabra que viene de un rostro de piel arrugada pero que tiene aun la lucidez de poder decir algo que a nosotros nos es incomprensible?
 
Con su sabiduría, los abuelos y antepasados –los viejos– permearon el modo de vida de sus descendientes en todo el mundo.
 
Según podemos advertir, los viejos conocen la verdad y la transmiten.
 
En ellos está el recuerdo, el acto y la posibilidad del futuro. Su decir es el hilo conductor de las tramas,
sus palabras colorean, aconsejan y encauzan el devenir de los mitos y de la historia.
En sus arrugas se pueden leer los pliegues de aconteceres dinámicos que devienen en gestos pausados y serenos.
Las arrugas reúnen la experiencia de lo hecho, con el espejo del futuro.
Son los rasgos que evocan y proyectan.
En ellos, los viejos, inicia y termina la historia para legitimarse y permanecer.
En ellos fluye el tránsito de los antiguos a los nuevos abuelos.
Su imagen se inserta dentro del pensamiento mítico para dar cabida al principio y al fin de las generaciones.
 
Los viejos son los preservadores de las historias, ellos las protagonizan, las narran y las recrean.
Su generación adquiere la responsabilidad de legitimar las dinastías y vincularlas con el origen
 
Esperan y encauzan.
Conocen el momento preciso en que se debe actuar y aquel en que es mejor dar paso a la quietud.
tienen la cualidad de otorgar el poder.
Anteceden y suceden en el tiempo que se repite, se recuerda y se recrea a través de sus actos y narraciones.
 
Su imagen y sus palabras encierran los recuerdos que nunca se olvidan.
En ellos reposa el paso del tiempo a veces atropellado y otras sereno.
En ellos se advierte el futuro pues nunca dejan de estar.
Se oyen en su propio eco, y ese eco se esparce por el tiempo
 
Las palabras una tras otra son adornadas con las experiencias de cada nueva juventud
que llegara a la vejez y a su vez transmitira la ordenanza, la sapiencia, el saber del viejo
 
Ser viejo, algo que en el proximo dia, llegaremos a ser, con la misma transmision de cultura
con el mismo deber para con los jovenes, con el mismo gusto por compartir
la razon de nuestras arrugas y nuestro blanco pelo, si es que aun queda memoria de el.
 
SSvuh:-)
Anuncios
Esta entrada fue publicada en cultura de Abya Yala. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s