Indicadores con perspectiva de género para los pueblos indígenas


Presentación

Entre los más pobres de los pobres, entre los más marginados de los marginados están las mujeres indígenas. Ellas, en muchas ocasiones, son discriminadas por ser indígenas, por ser mujeres y por ser pobres. Con frecuencia los sistemas sociales de sus propias comunidades también las excluyen.

Las políticas de desarrollo indígena con enfoque de género son todavía incipientes. La falta de información actualizada y desagregada por sexo dificulta el diseño de programas adecuados y limita la acción pública.

Es un hecho que los indígenas, en especial las mujeres, son discriminados por las estadísticas y por un gran número de registros administrativos.

Con el propósito de revertir esta situación y de impulsar más y mejores políticas y acciones para el desarrollo de las mujeres indígenas, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), con la valiosa colaboración del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), inició un proyecto para visibilizar en las estadísticas los rezagos educativos, de salud y de acceso a bienes y servicios, así como las desigualdades de género que existen en los propios pueblos indígenas. Este trabajo da cuenta de los resultados del proyecto.

La información desagregada por sexo permite observar la forma en que se materializa la construcción social —profundamente desigual— de los roles de género, los cuales aún se encuentran arraigados en nuestra sociedad y sobre los cuales debemos incidir a partir de programas y políticas públicas.

Los datos obtenidos son reveladores: existen 636 720 mujeres monolingües, frente a 371 083 hombres en esta situación; y su rezago educativo se incrementa conforme avanza el nivel de escolaridad: mientras que el porcentaje de niñas que concluyó el ciclo de educación primaria es de 64.3 por ciento, el de los niños es de 68.1 por ciento; en la secundaria sólo el 31.7 de las jóvenes concluyó sus estudios, frente al 35.9 por ciento de los varones.

Ambos fenómenos están íntimamente relacionados con la deserción escolar de las niñas, a quienes se les niega la oportunidad de continuar sus estudios, pues las obligan a dedicarse a las labores domésticas. Cuando esto sucede en la etapa de instrucción primaria, se acentúa la tendencia al analfabetismo y al monolingüismo.

Sin el beneficio de una segunda lengua y sin instrucción escolar, las mujeres indígenas no sólo quedan al margen de mejores oportunidades de empleo, sino que además se encuentran en franca desventaja. No conocen sus derechos y, en consecuencia, no pueden ejercerlos. Esto se traduce, a su vez, en más pobreza y en mayores desventajas respecto de los hombres de sus comunidades.

La incorporación de la perspectiva de género en un sistema de información e indicadores de los pueblos indígenas no sólo significa desagregar los datos por sexo; implica también redefinir los conceptos a partir de los cuales recabamos la información. Por ejemplo, en las estadísticas la participación económica de las mujeres indígenas no se ha reconocido en su justo valor. Esto se debe a que tradicionalmente se ha entendido su trabajo como ayuda u obligación, por ejemplo, en las labores del campo y del trabajo doméstico.

Los resultados del proyecto también permiten ubicar que en el conjunto “mujeres indígenas” existen grandes diferencias y que hay subgrupos todavía más vulnerables: las mujeres embarazadas, las madres solteras, las analfabetas, las monolingües y las ancianas. Estas diferencias y particularidades no pueden ser ignoradas al diseñar políticas públicas.

En la CDI estamos convencidos de que el conocimiento de las problemáticas sociales a las que se enfrentan, de manera diferenciada, los hombres y las mujeres indígenas es un elemento indispensable para combatir la desigualdad. Indicadores con perspectiva de género para los pueblos indígenas es un documento que muestra la voluntad de construir un sistema de información e indicadores que permita hacer visible la diversidad dentro de la diversidad.

Xóchitl Gálvez Ruiz
Directora General
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas

 

Una de las grandes asignaturas pendientes en nuestro país es la de brindar mayores y mejores servicios a la población indígena, que durante siglos ha vivido en el rezago social y económico. Aún en nuestros días se pueden encontrar comunidades indígenas que viven con enormes carencias y con necesidades no satisfechas, como aquellas que tenían la mayoría de los mexicanos hace 100 años; clara evidencia de que han quedado al margen de los avances tecnológicos, científicos y económicos.

Si bien las inequidades de desarrollo humano se visualizan en diversas regiones del país, aquellas con poblaciones indígenas se encuentran aún más desfavorecidas. Dentro de este grupo, las mujeres sufren de una doble discriminación: la que les da su condición indígena y la que reciben por el hecho de ser mujeres.

El Instituto Nacional de las Mujeres, en cumplimiento de los objetivos del Programa Nacional para la Igualdad y no Discriminación contra las Mujeres (Proequidad), pone especial énfasis en atender a la población indígena, a través del desarrollo de programas específicos de atención para los diferentes grupos de mujeres en condiciones de vulnerabilidad; esto en el marco del respeto a las diferencias culturales, étnicas y de ubicación geográfica. Asimismo, diseñamos programas de desarrollo educativo integral para mujeres en zonas indígenas, que favorezcan su desarrollo.

Un tema de especial interés es la erradicación de la violencia intrafamiliar. Para ello se planea la realización de campañas preventivas de violencia en contra de las mujeres, incluso bilingües, dirigidas a ese segmento de la población.

Para el desarrollo de todos estos programas y proyectos ha sido indispensable contar con datos e indicadores que nos permitan un mejor conocimiento sobre la situación de la población indígena y, en particular, de sus mujeres: desde el número total de esa población y su ubicación geográfica en cada una de las entidades federativas hasta particularidades propias de su ciclo de vida, como nupcialidad, fecundidad, educación, migración, hogares, etcétera.

Por todo esto, ponemos a su disposición esta publicación, resultado del trabajo coordinado y conjunto entre el Instituto Nacional de las Mujeres y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, que permitirá al usuario distinguir las principales características de la población indígena.

La Información que se presenta resulta indispensable para el sustento y el desarrollo de las políticas públicas, encaminadas a lograr la integración plena y total de los pueblos indígenas al desarrollo del país, con pleno respeto a su cultura.

Patricia Espinosa Torres
Presidenta
Instituto Nacional de las Mujeres

 

Introducción

La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, celebrada en El Cairo en 1994, puso especial énfasis en el peso de las relaciones de género, en el empoderamiento de las mujeres y en el desarrollo de políticas tendientes a alcanzar la equidad de género como requisitos indispensables y previos para lograr el desarrollo sustentable. Esta conferencia exhortó a los gobiernos participantes a realizar los cambios necesarios para lograr la equidad de género y para asegurar el acceso de las mujeres a los programas sociales y económicos en condiciones de igualdad con el hombre, para lo cual acordaron, entre otras acciones, que los países deberían elaborar un enfoque integrado de las necesidades especiales de las mujeres, así como adoptar medidas para habilitar a la mujer atribuyendo especial importancia a la eliminación de la pobreza. Sobre la generación de información y análisis de los datos se acordó prestar la debida consideración a su desglose por sexo, con el fin de mejorar el conocimiento sobre su situación socioeconómica, el papel de las mujeres y los hombres en los procesos sociodemográficos y definir con mayor precisión el carácter de la condición social y laboral de la mujer, de manera que sirva de base para la toma de decisiones en políticas y programas.

Sobre la población indígena en especial, la citada Conferencia señaló, entre otros aspectos, el deber de reconocer la perspectiva singular de las comunidades indígenas en materia de población y desarrollo y de atender sus necesidades concretas, en consulta con las propias comunidades indígenas y con apoyo a las organizaciones no gubernamentales. Asimismo, se estableció que los gobiernos deberán respetar las culturas de las poblaciones indígenas y aumentar el conocimiento en las cuestiones relacionadas con su cultura.

La cultura tiene que ver con las relaciones entre individuos, dentro de asociaciones, entre grupos y entre ideas y perspectivas. La cultura atañe a la identidad de las personas, sus aspiraciones, la forma como establecen sus intercambios simbólicos y estructuran sus relaciones y prácticas, dentro de las cuales se encuentran los significados compartidos, las normas sociales, las creencias y las identidades. Se refiere a un conjunto de atributos en permanente cambio, que influyen y son influenciados por los comportamientos económicos y sociales de la interacción humana.

El informe más reciente sobre desarrollo humano destaca que la libertad de las personas se traduce en que puedan elegir libremente, contar con alternativas. Al mismo tiempo, sostiene que cultura, tradición y autenticidad no son sinónimos de libertad cultural y que no existen razones aceptables que permitan prácticas que nieguen a los individuos la igualdad de oportunidades y violen sus derechos humanos, como negar a las mujeres el mismo derecho a la educación. (PNUD, 2004.) En el terreno de los pueblos indígenas y la perspectiva de género se plantean muchas preguntas sobre la forma en la cual interactúa la cultura con factores de índole socioeconómica y se producen inequidades étnicas y de género. Entre los pueblos indígenas convergen múltiples rezagos, exclusiones y discriminación que provienen de prácticas sociales y culturales, donde la exclusión étnico-racial ha jugado un papel preponderante.

Como en muchas sociedades donde la preservación de la cultura ha ido de la mano con la conservación de comportamientos tradicionales, entre los pueblos indígenas los roles de género son lineamientos básicos para desempeñar y entender los comportamientos sociales. Los papeles femeninos, como en casi todas las sociedades, están íntimamente ligados a la maternidad y operan de manera primordial en la esfera doméstica/familiar. Las normas que gobiernan los roles de género y los derechos de hombres y mujeres forman parte del orden moral de una comunidad. Por otro lado, también están presentes las influencias de otras instituciones, incluyendo las del Estado, donde el sistema legal y la provisión de bienes y servicios juegan un importante papel en el reforzamiento de los roles y derechos de etnia y de género. Ante la indiferencia al reconocimiento de las diferencias “…las mujeres indígenas reivindican su derecho a la diferencia cultural y a la vez demandan el derecho a cambiar aquellas tradiciones que las oprimen o excluyen… Ante el Estado, las mujeres indígenas han cuestionado los discursos hegemónicos que siguen planteando la existencia de una identidad nacional monocultural, pero a la vez de frente a sus propias comunidades y organizaciones han ampliado el concepto de cultura al cuestionar visiones estáticas de la tradición y trabajar en la reinvención de la misma”, también “están dando la pauta de cómo repensar el multiculturalismo y la autonomía desde una perspectiva dinámica de la cultura, que a la vez que reivindica el derecho a la autodeterminación, lo hace a partir de una concepción de la identidad como construcción histórica que se está formando y reformulando cotidianamente”. (Hernández, octubre de 2001)

Las mujeres indígenas enfrentan una doble desventaja en su capacidad de decisión, el acceso a los recursos y la capacidad de acción: ellas son indígenas y mujeres. Así, por ejemplo, los indígenas tienen menos acceso a la educación que los no indígenas y las diferencias de género en la escolaridad son mayores entre la población indígena.

En los indicadores que reflejan la relación entre mujeres y hombres, así como en los indicadores de los pueblos indígenas, se observan los comportamientos y prácticas sociales en que confluyen las barreras étnicas y de género, con consecuencias infortunadas para las mujeres.

Contar con la información que permita dar relevancia a las diferencias de género en los distintos fenómenos sociales, dentro de la diversidad de los pueblos indígenas, deviene en una herramienta central para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas. En este sentido existe la necesidad y el reto de generar información que permita tener referentes cuantitativos de mujeres indígenas que logren identificar necesidades específicas, según el grupo étnico al que pertenecen y el lugar donde residen; además, considerar las distintas etapas y necesidades del ciclo de vida que cursan, señalar los problemas prioritarios de atención para combatir los rezagos y brindar igualdad de oportunidades a mujeres y hombres.

Elaborar indicadores de género es un reto por varias razones, entre las que se encuentran las dificultades inherentes a las fuentes de información y las limitaciones conceptuales sobre quiénes son indígenas, aspectos que se resumen en la siguiente sección, para al final presentar los indicadores que son el tema central de este trabajo.

Idealmente, el estudio de género en las poblaciones indígenas requiere, además de indicadores de tipo material, contar con indicadores que den cuenta de la capacidad de las mujeres para tomar decisiones, de participación social, política y cultural. Aun cuando estamos lejos de poder generar indicadores refinados que den cuenta no sólo de las desigualdades indígenas de género en diferentes espacios materiales, sino también en los espacios sociales y políticos, la presente publicación procura iniciar esta tarea. Esto es posible a partir de que el Censo de Población incluyó preguntas de parentesco y habla de lengua indígena que permiten “construir” hogares a partir de identificar a la población hablante de lenguas autóctonas.

http://www.cdi.gob.mx/index.php?id_seccion=1072

SSVuh:-)

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