sobre los pueblos indigenas de mexico


 

 
Pueblos Indigenas del Mexico Contemporaneo

Arnulfo Embriz Osorio
Director General de Investigación del Desarrollo
y las Culturas de los Pueblos Indígenas

El interés que ha mostrado la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas se refleja en la necesidad de dar cabida a la mirada de otros, dar paso a quienes escriben sobre visiones, análisis social y demandas de los pueblos indígenas. De aquellos que muestren las diferentes maneras de mirar y actuar en el mundo actual, mostrando, problemáticas y necesidades, ya sea desde la propia visión de los mismos pueblos, de intelectuales indígenas y de quienes, sin serlo, muestran interés en analizar e interpretar su lógica y cotidianidad.

La realización de investigaciones y estudios para promover el desarrollo integral de los pueblos indígenas es una de las funciones de la CDI. Reconocer, comprender, difundir la cultura y las condiciones de vida de los pueblos indígenas son objetivos a los que se contribuye presentando estas primeras 20 monografías de la serie Pueblos indígenas del México Contemporáneo, coeditados con el PNUD.

Desde hace más de cincuenta años, el Instituto Nacional Indigenista, el INI, realizó estudios con los pioneros del indigenismo, tales como Alfonso Caso, Ricardo Pozas, Carlos Incháustegui, Gonzalo Aguirre Beltrán, Julio de la Fuente, Manuel Gamio, Alfonso Villa Rojas, entre otros, quienes a través de sus trabajos e informes de campo daban cuenta de la situación de los pueblos indígenas para realizar el quehacer institucional a través de testimonios, descripción y análisis de la situación de las poblaciones indígenas de aquella época; ahora estos archivos son parte de la historia que nos permite reconstruir los escenarios sociales y culturales por los que han transitado los pueblos indígenas en México.

Las instituciones indigenistas cuando estudian y analizan la situación sobre los pueblos indígenas, no lo hacen pensando que tienen que conocer al otro, no lo hacen como parte de un conocimiento intelectual, lo hacen porque creen que los integrantes de los pueblos indígenas son mexicanos que le dan la identidad y la diversidad a la nación mexicana.

El mundo actual es un mundo en cambio, los pueblos indígenas modernos están en profundas tranformaciones, conocerlas es una prioridad de la CDI, para poder trabajar respetuosamente con ellos y con sus autoridades. Conocer a cada uno de los pueblos y entender que estos mexicanos son distintos, porque tienen soluciones diferentes a los problemas que se les plantean y que requieren atenciones diferenciadas, son tareas que todos los indigenistas debemos tener presentes, por lo que estas monografías deberán convertirse en un instrumento de trabajo para elaborar políticas públicas, que permitan una comunicación cara a cara con los indígenas, este es el trato que demandan y que les caracteriza. Esta comunicación debe responder de manera particular a cada uno de los pueblos indígenas.

Estas relaciones cara a cara las apreciamos a través de la Colección “Clásicos de la Antropología”, 17 volúmenes publicados entre 1977 y 1987, cuyos textos han sido el reflejo de las corrientes antropológicas culturalistas y funcionalistas de la época; a través de ella se muestran las relaciones comunitarias, estudios sobre la comunidad, la acción indigenista, cambios culturales, la organización social, cosmovisión, etnografías, estudios regionales, entre otros temas. Así encontramos textos valiosos como Chamula; Yalalag: una villa zapoteca serrana; El Sur de México; El México Desconocido; Mitos y cuentos nahuas de la sierra Madre Occidental; Los huicholes, una tribu de artistas; entre otros; y autores pioneros como Carl Lumholtz, Konrad T. Preuss, hasta los contemporáneos como Jacques Galinier y otros más.

Posteriormente se publicaron otras colecciones como “Presencias”, “Etnografías contemporáneas de los pueblos indígenas de México”, “Memorias del INI”, “Obras escogidas de Guillermo Bonfil”, “Fiestas de los pueblos indígenas de México”, “Cuadernos Literarios”, las cuales suman más de 31 colecciones.

La colección Etnografías contemporáneas de México, publicadas por el INI en 1994, describieron los pueblos indígenas de ocho regiones geográfico-culturales. Las etnografías fueron publicadas en una versión para todo público en 55 pequeños volúmenes, cuyo principal objetivo era el de informar sobre los aspectos esenciales que caracterizaban a los pueblos indígenas de nuestro pais.

En la actualidad estas monografías son las mas consultadas vía internet y en la Biblioteca Juan Rulfo. En 2004, alrededor del 70% de consultas, corresponden a las monografías. En 2003, a través de la página de internet de la Comisión, de 23 milllones de personas que navegaron por la página de la institución, 6 millones consultaron las monografías de los pueblos indígenas de México.

Los pueblos indígenas del México Contemporáneo, colección que presentamos el día de hoy, intenta mostrar algo más que una monografía, son expresiones, cotidianeidades, problemáticas, ideas, creencias y conocimientos que a través de los recursos escritos y visuales muestra las particularidades, las diferencias y similitudes de un pueblo. Los pueblos indígenas del México Contemporáneo que hoy presentamos a ustedes son: Coras, Chontales de Oaxaca, Guarijíos, Huastecos de San Luis Potosí, Huaves, Huicholes, Matlatzincas, Mixes, Nahuas de la Sierra Norte de Puebla, Nahuas del Alto Balsas, Nahuas de la Huasteca, Mixtecos, Otomíes del Estado de México, Pames, Tarahumaras, Tepehuanes del Norte, Tepehuas, Totonacos, Tzeltales y Tzotziles.

En este año se terminarán otras 22 y el próximo 2006 las restantes hasta completar 62 monografias.

En el umbral del nuevo milenio y ante los cambios sociales, económicos y políticos que viven los pueblos indígenas, la actualización de información se estableció a partir de ejes temáticos y no a partir de un índice específico como se estableció en publicaciones anteriores. Dichos ejes se articularon de la siguiente manera:

– Patrimonios, identidades e historias

– Territorios pluriétnicos y culturales,

  Y el último

– Desarrollo y diversidad étnica,

Para su realización se eligieron investigadores especializados en el conocimiento de cada uno de los pueblos de interés, entre los que se encuentran Julieta Valle Esquivel (Nahuas de la Huasteca), Maritza Gomez Muñóz (Tzeltales), Eduardo Rubén Saucedo Sánchez (Tepehuanes del Norte); Jesús Jauregui (Coras), Johannes Neurath (Huicholes); Ana Paula Pintado Cortina (Tarahumaras); Giomar Ordóñez Cabezas (Pames); Guadalupe Barrientos López (Otomíes del Estado de México); Elio Masferrer (Totonacos), y los valiosos estudios de otros más, coordinados por Enrique Serrano y Lilia Cruz, apoyados por un gran equipo de la CDI.

La lecturas de estos estudios nos invitan a pensar en algunos aspectos comunes en su estructura como la descripción de los territorios que ocupan, su historia, actividades económicas, formas de organización social y cosmovisión. También se exponen las diversas problemáticas actuales que estos pueblos enfrentan entre las que se encuentran la crisis económica; la migración creciente a Estados Unidos; deterioro ecológico e impacto de los proyectos de desarrollo; construcción de carreteras que abren sus tierras y recursos naturales a nuevas formas de explotación y aprovechamiento; divisiones internas por presencia de partidos políticos; nuevas religiones que intentan cambiar la cosmovisión de los pueblos indígenas; la explotación petrolera que repercute en patrones culturales y económicos (caso de los chontales de Oaxaca), entre otros, y al mismo tiempo respuestas organizativas de estos pueblos como la constitución del Frente Mixteco-Zapoteco Binacional; la movilización del pueblo nahua en oposición al proyecto de la presa hidroeléctrica de San Juan Tetelcingo; la búsqueda de la incorporación de los ancianos en los órganos de gobierno tradicional (caso de los nahuas de la sierra norte de Puebla), y en general diversos movimientos de resistencia y en algunos casos de franca rebelión.

En estos trabajos se aprenderá cómo son la interacción comunitaria y las relaciones interculturales de cada uno de estos pueblos; se reflejarán los cambios que han experimentado y que al mismo tiempo son un testimonio de que estas culturas vivas y sus rasgos de identidad están en constante creación e innovación. Su lectura nos informará de cómo los idiomas indígenas, cosmovisión, patrones de organización social, formas de parentesco, relación con las fuerzas naturales y el entorno natural, sistema religioso-ceremonial, tecnologías ancestrales, forman parte de una intensa dinámica de interacción e interculturalidad entre los pueblos indígenas y los no indígenas.

Tal es el caso de la reproducción de tradiciones orales y gestuales que reproduce la religión cora que se fundamenta en discursos literarios, escénicos, rítmicos e icónicos; la música y la danza como parte medular de los festejos mixtecos y de la cohesión comunitaria y sistemas de cargos; las fiestas patronales que representan uno de los mecanismos que han permitido mantener las relaciones comerciales e intercambios entre los chontales de la sierra y los chontales de la costa; las celebraciones de los guarijíos como importantes expresiones artísticas y de organización social; las fiestas en honor a los muertos entre los huastecos de San Luis Potosí; la danza de los huaves que reproduce elementos esenciales de su mitología; la escenificación del drama cósmico-ritual donde todo lo que sucede en la ceremonia, sucede en la naturaleza en relación con los mitos cosmogónicos de los huicholes; el sistema calendárico propio de los mixes y su sistema de usos y costumbres.

A través de estos estudios podemos conocer de los propios sujetos sociales indígenas su pensamiento, interrelacionado con aspectos como la naturaleza, el cosmos, lo agrario, lo étnico; por ejemplo María Luna, Tzeltal, en una plática con Maritza Gómez, autora del tomo de tzeltales de la colección, mientras cortaban elotes de la milpa le dijo: “Yo sin la tierra no soy”, es decir para María Luna la tierra es el lugar de arraigo, de principio y fin, en ella se construyen, se puede crear.

Los pueblos indígenas se encuentran insertos en una profunda religiosidad, su universo permea todos los aspectos de la vida social, humana, comunitaria y del entorno natural. El origen del mundo comienza con la aparición de los dioses primigenios y su semejanza y alternancia con animales, plantas, fenómenos naturales y su estrecha relación con los hombres durante la práctica ceremonial y su manera de conducirse en sus actividades cotidianas; así nos lo muestra la narración rarámuri de Candelario López de la comunidad de Potrero, sobre el origen del mundo, registrada por Ana Paula Pintado, que dice:

Antes de que existiera la sierra y la gente rarámuri, solamente había un pedacito de tierra; todo lo demás era agua; no había montañas, ni maíz, ni casas. En este cachito de tierra, rodeado de agua, aparecieron dos paskoleros, [danzantes], de los mismos que hay ahora. Dios les dijo que bailaran mucho pisando muy fuerte. Así, con una sonaja en la mano derecha y pequeñas sonajas en los tobillos […], bailaron días y noches hasta que el agua empezó a macizar. El pedacito de tierra empezó a crecer hasta que se fueron formando las montañas. Por eso ahora bailamos mucho para que la tierra siga maciza y no se vuelva a hacer agua

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